TEMA 8: LA EVALUACIÓN EN EDUCACIÓN ARTÍSTICA
- ¿Para qué hay que evaluar?:
- Informar al alumno sobre su progreso
- Orientarle
- Ayudarle a autoevaluarse
- Para emitir una calificación
- ¿Cuándo hay que evaluar?:
- 3 fases: 1) Inicial
2) Formativa
3) Sumativa
- Nuevas concepciones sobre evaluación:
v Aprender ≠ repetir / Examen ≠ memoria imitativa
v Cuatro conceptos de Fdo. Hernández:
- Transferir conocimientos a situaciones nuevas
- Plantearse problemas y encontrar estrategias para resolverlos
- Procesos de aprendizaje humanos
- Buscar de forma selectiva, interpretar información para darle sentido y transformarla en conocimiento
- ¿Qué evaluamos?:
4.a) Lo que no hay que hacer al evaluar:
- La misión de la evaluación es ayudar al alumno a mejorar, no a hundirlo
- No hacer juicios generales
4.b) Es necesario fundamentar nuestros criterios de evaluación:
- Saber el modelo en que estamos basándonos para evaluar
- Establecer el criterio de evaluación
- Criterios de evaluación
- Los objetivos y criterios evaluativos à consonancia con el nivel educativo
- El tema del “gusto” y la calidad estética al evaluar
a) Nuestro gusto no puede ser el criterio de evaluación
b) Debemos evaluar en función de unos objetivos, criterios y razones
- ¿Qué evaluamos?
- Datos/ hechos
- Conceptos
- Procedimientos
- Actitudes
- Procesos
- Domas maneras de evaluar fundamentales
- Evaluar instrumentos puntuales
- Procesos
- Procedimientos de evaluación reproductivos
ü Concepto
ü Pruebas de tipo reproductivo
- Otros modos de evaluar
TEMA 8: LA EVALUACIÓN EN EDUCACIÓN ARTÍSTICA
Bueno aquí comienza mi redacción sobre este último tema de nuestro blog. Un tema que desde mi punto de vista trata uno, sino el tema más importante de la primaria: la evaluación. A partir de mi esquema intentaré redactar de la mejor manera posible el tema. Al tratarse de un tema bastante amplio me gustaría remitir a aquel que quisiera saber algo con mayor exactitud a la presentación del profesor, aunque repito creo que con mi explicación quedará todo bastante aclarado.
Bueno, a partir de ahora, procuraré centrarme en el tema, que comienza con la pregunta, y creo que no podría ser otra que el para qué evaluar, es decir, para qué es necesario seguir un proceso de evolución del alumno hasta llegar a emitir una calificación. Las respuestas, creo, que son claras. Primero porque la evaluación es un medio que nos permite a nosotros los maestros indicar o informar al alumno sobre su evolución durante el curso. La segunda y derivada de esta anterior sería como un medio de orientación al alumno, esto es, si tratamos de informarle sobre su evolución a lo largo del curso no es por otra cosa que para tratar de dirigir u orientar al alumno por el que nosotros pensamos que es el camino correcto. La tercera es para que el alumno aprenda a autoevaluarse, es decir, que el alumno sea capaz de ir exigiéndose a sí mismo un buen trabajo para luego tener una evaluación lo mejor posible. Por último, y como cuarta respuesta, supongo que es la que todos estaríais esperando y que no es otra que para emitir una calificación, es decir, para poner nota al trabajo que el alumno ha ido realizando a lo largo de todo un curso.
Prosiguiendo con el tema de la evaluación, ahora surgiría una segunda pregunta, también bastante curiosa, que no es otra que cuándo hay que evaluar. Para ello contamos con tres fases, una inicial, otra formativa y otra final; las cuales comenzaré a redactar a continuación:
1) la Fase Inicial nos permite conocer con qué tipo de alumnos estamos tratando, es decir, el nivel de clase. Se correspondería con aquellos sondeos que hacen todos los maestros a principio de curso y que se conocen como prueba inicial; una prueba que no cuenta como calificación pero que ayuda al docente a saber por dónde anda su clase.
2) la Fase Formativa, que es aquella que se da a lo largo de todo el curso. En esta fase el profesor lo que trata es de ir ayudando al alumno a superar las diversas dificultades que se vaya encontrando a su paso.
3) la Fase Sumativa, es decir, cuando emitimos la calificación. Es el momento en que ponemos notas a los alumnos para saber si han llegado a donde nosotros queríamos; aunque también sirven para orientarnos a nosotros mismos y poder darnos cuenta donde hemos fallado.
Continuando con este tema me gustaría reseñar las nuevas concepciones surgidas de un tiempo a esta parte sobre la evaluación. Concepciones que no quieren ver el aprendizaje como un aprendizaje repetitivo y a los exámenes como un medio donde el alumno refleje toda la memoria imitativa que tiene. Para ello, Fernando Hernández propuso no hace mucho cuatro conceptos básicos sobre lo que debería de ser la evaluación:
- El primero de ellos no es otro que el tratar de trasladar los conocimientos que en clase se exponen a situaciones nuevas, es decir, que lo que aprendas en clase seas capaz de trasladarlo a situaciones de la vida diaria; o simplemente el poder utilizar el contexto histórico de historia del s. XIX a la filosofía cuando te pregunten por Marx por ejemplo.
- El segundo sería el plantearse los problemas y encontrar estrategias para resolverlos. Lo que se le pide al alumno en este segundo paso es que entre a formar parte activa de su proceso de aprendizaje, que investigue y logre resolver los problemas que se le planteen.
- El tercero que consiste en los procesos de aprendizaje humano, es decir, el adquirir procesos correctos que nos ayuden a realizar las cosas de la mejor manera posible.
- El cuarto y último, es la culminación de estos cuatro procesos, que no es otro que aprender a investigar de forma selectiva; es decir, el saber buscar la información que a cada momento necesites para luego poder transformarla en conocimiento.
Si seguimos avanzando en el tema llegaríamos al cuarto apartado en el que se nos hace la pregunta de ¿qué evaluamos? Para empezar habría que empezar por preguntarse qué es lo que no tenemos que hacer al evaluar. Pues bien, lo que un buen docente no debe hacer nunca al evaluar es no hacer nunca un juicio general a partir de experiencias concretas con el o los alumnos. Y por supuesto, tener siempre muy claro que nuestra misión como docentes no es el acribillar al niño donde falle sino el ayudarle a superar su obstáculo para que así mejore.
Una vez sabido lo que no debe hacer un buen docente a la hora de evaluar, debemos saber lo que se deber hacer a la hora de emitir una buena evaluación. Lo primero es tener claro antes de empezar qué modelo educativo es el que vamos a tomar como referente a la hora de impartir las clases y una vez tomado el ser consecuentes con dicho modelo a la hora de evaluar. También habría que tener claro el hecho de que los contenidos que nosotros pidamos se deben adaptar al nivel mental y a la edad de los niños.
Continuando con el desarrollo del tema entraríamos en uno de los puntos, a mí entender, más polémicos a la hora de evaluar. Y este no es otro que nuestro propio gusto, un gusto que nos hace ver las cosas que a nosotros nos gustan como mejores frente a otras que desde nuestro punto de vista carecen de interés. Por ello, a la hora de realizar una evaluación tenemos que separarnos conscinetemete de nuestros gustos y proceder de la manera más objetiva posible. Evaluando como he dicho antes en función de los objetivos y requisitos establecidos en un primer momento.
Bueno ahora, entraríamos en una de las partes más importantes del tema, cuando evaluamos exactamente qué evaluamos. Pues bien, evaluamos datos y hechos, conceptos, procedimientos, actitudes y procesos.
Cuando nos referimos a que evaluamos datos o hechos nos estamos refiriendo a aquellos conocimientos imprescindibles saber en cualquier materia. Aunque estos datos sean imprescindibles si no los agrupamos en conceptos no nos servirán de nada, por ello esta información debemos relacionarla siempre. Acto seguido, otra cosa a evaluar serían los procedimientos, es decir, el como un alumno va adquiriendo los conceptos y los va llevando a la práctica. Por último, valoraríamos las actitudes y los procesos hacia la asignatura o el tema que estemos tratando.
A la hora de evaluar, tenemos dos opciones fundamentales:
a) Evaluar con instrumentos puntuales: es decir, la evaluación tradicional. Aquella basada en exámenes, fichas…
b) Procesos: por ejemplo, lo que nosotros estamos haciendo, un blog. Un blog donde a partir de la base expuesta en clase por el profesor cada uno de nosotros da su propia visión de los temas y si quiere los aumenta.
APLICACIÓN DIDÁCTICA
En esta aplicación didáctica nos centramos en el proceso de evaluación de uno de los ciclos de la primaria. Yo me centraré en el último ciclo, tal vez porque lo tenga más reciente y me acuerde mejor de cómo nos evaluaban allá por los cursos 2000/2001 y 2001/2002. Por aquellos tiempo nos tocó una maestra de la cual no me puedo quejar, tal vez fuese de la antigua escuela de profesores, pero ya de los últimos de su generación; más bien creo que agolpaba el tipo de maestro antiguo con el moderno (que no es el contemporáneo, es decir, el de hoy). Para empezar era una maestra como digo bastante buena, siempre estaba atenta a cada uno de nosotros a nuestros progresos tanto individuales como grupales. Cierto es, que la mayoría de sus evaluaciones estaban basadas en exámenes, pero como ella decía era para prepararnos para el instituto. Creo que nos preparó bien, salimos del colegio sabiendo estudiar y haciéndonos responsables de nuestro propio estudio. Era una evaluación como he dicho antes basada en exámenes pero que no por eso no contaban las actividades y demás tareas que desempeñábamos tanto grupal como individualmente. Era una maestra que nos incentivaba a buscar información por todos los lugares y a crear nuestras propias visiones a través de debates, que creo recordar, eran bastante interesantes. En fin, creo que la evaluación llevada a cabo por esta maestra fue bastante buena y de la que a día de hoy sigo sin tener ningún tipo de queja.