Hoy hablaré sobre el artículo publicado por el profesor José Pedro en la revista Red Visual que pudimos y leer y debatir en clase.
El debate o la tertulia dialógicas, que es así como se le denomina a debatir sobre un artículo comenzaron sobre el comentario de la introducción a lo que sería el grueso del artículo y que nos sirvió para irnos haciendo una idea de lo que luego vendría.
Comenzamos comentando diferentes puntos sobre la introducción de entre los que destacan por ejemplo, el que nosotros cuando conocemos o vamos a conocer algo vamos con unas ideas previas, imaginamos y nos hacemos ideas de lo que queramos ver. Tenemos ideas preconcebidas. Como podemos ver con esta información todo esto influye en los niños a la hora de pensar para qué les sirve la escuela y sus ideas sobre ella.
Otras de las ideas a destacar de este marco introductorio fue que hay muchas veces más que lo que tenemos delante, lo que cuenta es lo que vemos de lo que tenemos delante. Otra de las ideas a destacar sería que el patrimonio no es sólo un testimonio del pasado, es mucho más que eso. Es un ente vivo que precisa de reflexión para ser entendido.
Otro de los aspectos importantes en cuanto a patrimonio se refiere sería que el patrimonio es siempre una decisión política, con esto nos referimos a que quién decide qué es y no es patrimonio lo deciden la gente con poder (políticos, iglesia…) y no las personas de a pie.
De este modo comenzaron a surgir diferentes preguntas o interrogantes en las cabezas de cada uno que serían resueltas por lo menos en su gran mayoría cuando comenzamos a desmenuzar el sentido de las obras o del patrimonio, los aspectos más importantes por así decir. Entre otros el artículo citaba los siguientes: poliédrica, un ser social, de sentido cambiante, de valor inestable, mediadora y facilitadota de interpretaciones.
A continuación desarrollaré cada uno de estos aspectos con las opiniones obtenidas en clase por los diferentes alumnos.
1.- Las obras son poliédricas:
Cuando hablamos de que una obra es poliédrica nos referimos haciendo una similitud con un poliedro a las diferentes caras que puede o haya podido tener la obra a lo largo de su historia. Por ello, un mismo edificio como por ejemplo la Cartuja sevillana ha podido tener y de hecho las ha tenido diferentes funciones según el tiempo. Con todo ello estoy intentando hacer ver que a la hora de comprender o darle sentido a una obra patrimonial debemos de realizar un análisis crítico de cada una de las caras que haya podido tener la obra aunque sean opuestas. Sólo de esta manera alcanzaremos la comprensión de la obra de manera poliédrica, por ello cuantas más caras conozcamos mejor. Por ello tenemos que tener claro, que a la hora de analizar cualquier conjunto patrimonial hay que saber en cierto modo su historia y no sólo quedarnos con la que a nosotros más nos interese sino que tenemos que construirnos una visión de ello a través de las diferentes funciones o caras que haya podido desempeñar a lo largo de la historia.
Esto es muy importante a la hora de trabajar con los niños ya que nos sirven como motores de aprendizaje para muy diversas disciplinas y muy diversos planteamientos.
2.- Seres sociales:
Al hablar de obras como seres sociales no estamos refiriendo a la importancia que adquieren las obras según la sociedad que la rodee. Con esto estoy queriendo decir que las obras son importantes o se consideran parte de nuestro patrimonio porque la sociedad ha querido que lo sea.
Por ello, las obras toman sus sentidos de las distintas sociedades con las que han convivido o conviven, y dentro de cada cultura adquieren sentidos diferentes según el colectivo que las disfrute.
Si aplicamos o analizamos las interpretaciones que se dan del patrimonio en la escuela vemos que en muchos casos la interpretación que se da es de tipo estándar, por ejemplo, se busca que los niños sepan el contexto histórico de la obra y datos relevantes sobre ella que sólo le interesaría a un experto en bellas artes. Lo que perseguimos es crear un punto de vista combinado con lo que puede ser una enseñanza estándar y una enseñanza basada en la opinión de los alumnos sobre la obra el que seamos capaces de de saber lo que nos dice la obra que vemos
3.- El sentido de las obras es cambiante:
Si el sentido de las obras depende de la cultura en la que se vean inmersas entonces el sentido de las obras es cambiante. Tal vez con esto no quede muy claro lo que quiero decir pero si digo que las obras varían y que tal vez, y tomo como ejemplo el David de Miguel Ángel, en sus inicios sería una representación religiosa encargada sin más pero que luego se convirtió en todo un símbolo de Florencia y como figura de oposición al papado. Más tarde esta misma obra se convirtió en el modelo de hombre a seguir, en cuanto a estructura física. Posteriormente la obra adquirió tonos de referente para toda la Europa del momento para convertirse finalmente en lo que hoy conocemos un David con muchas y diversas interpretaciones, pero que todas forman el David.
Interpretar con los alumnos no es que nos cuenten que piensan sino que nos cuenten que piensas después de haber trabajado por ejemplo con el David. No podemos llegar a clase exponer una imagen del David y que nos digan lo que piensa, lo que debiéramos de hacer es exponer el David hacer un estudio sobre éste y luego que los alumnos saquen sus propias conclusiones sobre la obra.
4.- De valor inestable:
Si las obras son seres sociales y su sentido también es cambiante, su valor de igual modo es cambiante.
Muy relacionado con esto estaría las figuras u obras que se erigen como elementos patrimoniales. Éstas no se erigen porque el pueblo llano así lo haya decidido sino porque detrás se mueve cierto poder político o religioso que le interesa destacar algunos aspectos sobre otros. Por ello, según quién esté en el poder se le dará más importancia a algunas cosas que a otras.
5.- Las obras son mediadoras:
Las obras están enormemente vivas: influyen sobre nuestro modo de ver y entender cuanto nos rodea. De alguna manera, vemos desde ellas. Son poderosas.
Una de las cosas que definen un valor de una obra es su capacidad para relacionarse con las personas. Esa relación es dialéctica, es decir, las imágenes nos dicen cosas y nosotros a ellas también. A esto José Pedro lo denomina “las imágenes como campos dinámicos” que quiere decir que cada vez que nos encontremos con una imagen podemos interpretarlas y darle sentidos.
Otro de los aspectos importantes en este apartado es que las imágenes construyen nuestra visión de la realidad, llegan a formar parte de nuestro imaginario y sin querer por ejemplo a través de campañas publicitarias crean prototipos de hombre fuertes y que basan todo su poder en su pene y de mujeres tontas que tienen como único fin la seducción al hombre a través de cualquier meta.
6.- Las obras son facilitadoras de interpretaciones:
Para construir nuestras interpretaciones cogemos relatos de diversas procedencias y empezamos a dialogar con ellos.
Todos los relatos que vienen de fuera están teñidos de ideologías, por eso las imágenes están cargadas de política.
Todas las interpretaciones que nosotros hagamos de una obra son ideológicas. Por consecuencia, en la obra no sólo está presente lo que es sino cada una de las interpretaciones que le da cada persona.
La escuela debe evitar el relato único. Lo que tenemos que buscar con ayuda de nuestros alumnos son interpretaciones que a ellos eles valga. Por ello, las personas debemos construir interpretaciones de las imágenes, para que cuando nos enfrentemos a ella por ejemplo en un museo no sea de aspecto anonadado y sólo prestando atención al experto que nos habla de los tonos de colores utilizados y demás que a nosotros nos importa poco. Tenemos que ser capaces de construirnos nuestra propia interpretación para no ser un espectador más y tener nuestra propia visión.
Por ellos las obras deben ser motores de aprendizaje, motores que se formen a partir de los interrogantes que les planteemos a las diferentes obras y que luego seamos capaces de adquirir repuestas que nos sean útiles.
Como conclusión, el patrimonio merece ser vivido en libertad por ello tiene que haber varias interpretaciones. De lo contrario, si convertimos el Patrimonio en objeto de una clase de anatomía y disección…sólo tendremos algo muerto.